El mantenimiento no es un gasto: es lo que evita el paro no programado. Una subestación sin programa de mantenimiento no avisa antes de fallar, y la falla nunca llega en un momento conveniente. Programa preventivo, correctivo cuando toca, y protocolo firmado de cada intervención.
Calendario de intervenciones acordado con su operación, no con nuestra agenda.
Detección de puntos calientes antes de que se conviertan en falla. Con reporte.
Aislamiento, resistencia de contactos y relación de transformación, documentadas.
Que la coordinación siga siendo la correcta después de cada cambio en la carga.
Cuando hay que intervenir, con la parte correcta y no con lo que había a mano.
El historial que le va a hacer falta el día que necesite justificar una inversión.
Se las adelantamos para que la primera llamada sirva de algo. Quien cotiza sin preguntar esto está adivinando.
Si no tiene los datos a la mano, no importa. Un ingeniero puede ayudarle a levantarlos.